Reinventarnos y comenzar de nuevo

Por: L.E.P. Valentina Gómez León.

Desde que tengo memoria, al menos en las costumbres que recuerdo de mi familia, los meses de diciembre y enero son elegidos para reflexionar, reinventarnos y recomenzar con todos los propósitos que se nos vienen a la mente. Nos proponemos iniciar con nuevas costumbres que pretendemos adoptar con el nuevo año. Sin embargo existen ocasiones en que nuestros propósitos se quedan en el intento y el “intentar” es solo la intención de hacer algo, más nunca es la acción de ejecutar ese “algo” según he aprendido. Entonces… ¿Qué podemos hacer para verdaderamente crecer y mejorar? Creo que necesitamos comprender el verdadero significado de la acción de reinventarse. Según Mario Alonso Puig,” reinventarse, no significa cambiar quien se es, sino cambiar la forma de ser y de estar en el mundo”. El indica que “hace falta grandes dosis de coraje y humildad para empezar de nuevo y la reinvención va unida a un gran crecimiento interior”.

Personalmente, considero que para crecer, es muy importante nutrir nuestra mente y nuestra alma; recomenzar con pensamientos y palabras que endulzan nuestra vida y limpian nuestro corazón.

La fe es un aspecto primordial para lograrlo y alimentar nuestro ser. Recomenzar sin fe, es quedarse estancados en la misma cantaleta que nuestro diálogo interior, en muchas ocasiones negativo, inunda nuestra mente y nuestro día a día.

Una actitud básica es que seamos observadores de nuestros pensamientos. Demos seguimiento consciente a nuestro diálogo interior para modificar, lo más rápido posible, los pensamientos de queja, envidia, desamor y falta de perdón, que están incluidos en lo negativo.

En el momento que lo detectamos y lo suplimos con algo positivo, sembramos nuestra semilla de amor para que Los frutos sean buenos. Por algo está escrito “por sus frutos los conoceréis”, esos frutos, son los que alimentan nuestra mente, nuestra alma, nuestras acciones y nuestra vida.

Este mes, es el más bello para mí. En este último mes del año, la energía que rodea al mundo es una fuerte energía de amor.

Todos nos sentimos diferentes, en nuestro corazón vibra la sensación maravillosa de dar.

Es momento para nutrirnos y preparar la tierra de nuestro interior, sembrar todas las semillas de amor que nos sea posible, dar gracias a todos los que están con nosotros, por lo que hacen cada día a nuestra persona, lo que nos enseñan y simplemente por estar.

Este acto de agradecer, será el abono que nos permitirá fertilizar y nutrir nuestro corazón para que renazca en él, el verdadero amor.

Todos sabemos, independientemente de la creencia religiosa que se practique, lo que significa el amor. Esa poderosa fuente que nos guía y nos ha creado.

Es en este mes de diciembre, que por todas partes, se nos invita a limpiar nuestra alma y prepararla para dejar que renazca dentro de nosotros, ese amor que está vivo ¡que está ahí!, en cada uno de nosotros y ha sido cubierto por tantas cosas que hemos escuchado y experimentado.

Dejemos que nuestra luz resplandezca, permitamos que ese ser maravilloso que vive dentro de nosotros, que siempre nos llama, y, por cierto, nunca nos abandona; brille con todo su esplendor.

Perdamos el miedo y tengamos fe verdadera. La fe es realmente creer, independientemente de lo que ocurra, confiar que todo es posible y lo que puede parecer un obstáculo que desvíe el camino a nuestra meta, solamente existe para señalarnos de alguna forma, que necesitamos seguir otra vía.

Esos obstáculos son señales que nos indican ¡Por aquí no es!, Busca otra alternativa, pero sigue avanzando hasta que llegues a donde tu corazón te indica. Para mí, eso es la fe y con toda seguridad te digo que todos podemos recomenzar, todos podemos nutrir nuestra mente y nuestro corazón. Y recuerda siempre algo muy importante… Puede haber esperanza sin fe, pero sin fe, no hay esperanza.

Dice Arnau de Tera: “Aunque no lo entiendas, aprende a confiar en lo que está ocurriendo. Si la tormenta se acerca a la montaña no es para maldecirla, Es para entregarle el don de su florecimiento”.

Para comenzar de nuevo, cada individuo es responsable de elegir con qué desea nutrir su mente y reconocer lo que no es constructivo. Al trabajar con nuestra persona, nuestras acciones se irán modificando. Es imprescindible nunca olvidar que todos somos espejo y el funcionamiento de las neuronas espejo es inevitable.

Lo que vemos, lo que escuchamos y lo que leemos forma parte de nuestro alimento mental. Tú tienes el poder de elegir lo que deseas para ti, Nadie más.

Este mundo está cambiando para bien; hemos aprendido muchas cosas y todos formamos parte de este gran comienzo. Es momento de adoptar pensamientos de miel que edifiquen y evitar los de hiel que destruyen.

Dicen que uno enseña y escribe lo que su corazón necesita recordar. Sinceramente, cuando releo estos escritos, me recuerdo a mí misma lo que mi alma precisa para recomenzar.

Los cambios en nuestra persona se dan siempre. Puedes elegir reinventarte y comenzar de nuevo con experiencias que enriquezcan tu alma y tu vida. Realmente solo tú sabes lo que requieres, pues cada ser es único y diferente a todos los demás.

Quiero contarte algo que pongo en práctica y me repito sin cesar. Cada día me doy un consejo: Valentina, déjate llevar por tu intuición, el poder que te creó, te está guiando. Notarás cómo tu mente y tus acciones empiezan a ser más coherentes y navegar en sincronía.

Cuando nos alejamos de la intuición, erramos y caemos. Escuchemos siempre a nuestro corazón, ahí reside el amor. Este es el mejor regalo que te puedes hacer y le puedes dar a todos los que te rodean. Es muy posible, que al cambiar tu sentir ante la vida, cambie todo lo que está a tu alrededor. Al fin y al cabo, si todo es contagioso, contagiemos al mundo de paz, amor, alegría, ganas de vivir y aprender.

Esta Navidad permite que renazca en tu interior la luz que tienes. Elige vivir cada día agradeciendo con verdadera fe, todo lo bueno que existe y ha sido creado para ti. Estoy segura que la intuición de tu corazón te ayudará a descubrirlo. La belleza de todo lo que miras y descubres a tu alrededor, ya está dentro de ti.

Reinventarse y comenzar de nuevo es parte esencial de nuestro crecimiento, nuestras almas requieren crecer mucho más que los edificios en la ciudad. Nadie puede dar lo que no tiene, trabajar en nosotros es esencial para fortalecer el valor de la humanidad en general.

Es tarea que se escucha simple, pero probablemente a muchos de nosotros nos resulte algo difícil. La perseverancia y el alimento mental de cada día serán básicos para fortalecernos si flaqueamos en algún momento. Al final, los frutos de nuestro esfuerzo serán la recompensa que dará mayores alegrías a nuestro corazón y al de todos los seres que nos rodean.

Si elegimos reinventarnos cada día, paso a paso, disfrutando el momento presente, descubriremos al final de nuestra vida, que verdaderamente valió la pena todo el camino andado a lo largo de los años.

Quiero terminar con esta frase que me encanta:

“Nunca he visto a un pájaro celebrando el fin de año ni ningún día especial marcado en un imaginario calendario. Pero si lo he visto celebrar la vida,

cantando y volando a diario.

 Y eso mismo que cada día de su vida hace mi amigo pájaro,

 es lo que deseo hoy y siempre a todo ser humano”. 

Arnau de Tera.

 Agradezco infinitamente que me lean y doy gracias a la vida que siempre me brinda bellos motivos para continuar dando las gracias por estar, aprender y sobre todo, vivir.

Gracias porque el mejor regalo para mí, es sentir, que mis semillas, están colocándose en tierra fértil para que juntos vivamos cada día en un mundo mejor.

¡Feliz navidad, feliz año y feliz vida por siempre!

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