Reflexión y aprendizaje

Por: José Miguel Novelo.

¿Cómo reflexionar acerca de nuestros resultados y nuestras emociones y obtener los mejores resultados para el año que está a punto de comenzar?

“La experiencia no es la mejor maestra,

pero la experiencia evaluada SÍ”

John C. Maxwell.

La reflexión convierte la experiencia en aprendizaje pero únicamente si esta experiencia es evaluada. De la misma manera para poder lograr el aprendizaje a través de la reflexión, es decir la experiencia evaluada, necesitamos un tiempo y un espacio para poder hacer esa pausa y reflexionar. Más acerca de ésto en las próximas líneas.

Además y aprovechando que el año está a punto de terminar, debemos hacer una pausa con intención, ya que esto expande y enriquece el pensamiento así como nuestro conocimiento, siguiendo la fórmula de las “ies” del Dr. Maxwell.

Bien. Estamos a punto de terminar un año más, un 2021 que también trajo consigo muchas sorpresas y desdén para algunos, así como felicidad y logros para otros.

Cualquiera que haya sido tu situación, reflexionar sobre nuestros resultados y emociones antes de terminar el año, es algo que deberíamos implementar como hábito en nuestras vidas.

Quizá en este momento algunos se estarán diciendo que reflexionarán el 31 de diciembre y cuando suenen las 12 campanadas, atascados de uvas mientras intentamos masticar a una velocidad a la que no estamos acostumbrados para poder tragar y comer la siguiente, pensaremos en lo que deseamos y nos emocionaremos tanto, que no habrá necesidad de este ejercicio. Sin embargo y por sorprendente que parezca, creo que ya sabemos la respuesta.

¿Cómo entonces logramos esta reflexión de nuestros resultados y emociones? Y sobretodo ¿cómo le sacamos el mejor de los provechos? Aquí la respuesta.

Primero:  Es importante entender que la experiencia y el conocimiento se ganan evaluando, no solamente “viviendo la experiencia”, para eso, entonces debemos convertir en un hábito la reflexión de nuestros resultados y de nuestras emociones.

Segundo:  Para poder hacer esa reflexión de nuestros resultados y emociones, necesitamos un tiempo y espacio para de verdad hacerlo, es decir, poner en tu calendario mensual, los días (todos de preferencia) y horas en los que harás esa pausa reflexiva y analítica de tus resultados y emociones. Está de más decirlo, pero este es el motivo más común por el cual no nos regalamos estos momentos de reflexión, simple y sencillamente !Porque no están en nuestro calendario¡

Tercero:  Asignar un espacio para nuestra reflexión, por ejemplo la sala de tu casa, el jardín, un rincón en tu habitación, donde sea más cómodo para ti y te invite a estar en calma por algunos minutos. Es importante en este momento mencionar, que no somos monjes Tibetanos para estar en meditación y quietud por muchas horas, así que no te desesperes ni te agobies por no poder estar en silencio y quietud por más de 5 minutos. No te preocupes, tú sigue, la práctica hace al maestro. De ahí la importancia de que tu lugar de reflexión sea un lugar que te haga sentir bien y en el que desees pasar tiempo.

Cuarto:  Debemos tener una intención clara ya que sería muy aburrido tomarnos el tiempo, sentarnos en ese lugar que hemos preparado con mucho gusto y llegar puntual a nuestra cita de reflexión que está en nuestro calendario, si no tenemos nada en qué reflexionar. Por eso es muy importante siempre tener una intención para nuestra reflexión, ya que eso va a incrementar nuestros resultados. No te preocupes si crees que no tienes nada sobre lo cual reflexionar… Te aseguro que sí, es solo cuestión de enfocarte.

Y finalmente…

Quinto:  Seguir la fórmula de las “ies” del Dr. Maxwell, la cual sigue este sistema:

1.- Investigación.  Busca toda la información posible acerca del tema sobre el que quieres reflexionar y hazte las preguntas necesarias para tener un mejor entendimiento previo a tu reflexión de resultados y emociones.

2.- Incubación.  Deja que la idea se “cocine”, permítele que tome su tiempo de maduración y no te desesperes si en la primera hora después de reflexionar o después del primer día o semana, no has obtenido los resultados que esperabas, recuerda que hasta el “pavo de Navidad y Año Nuevo” lleva varias horas de cocción.

3.- Iluminación.  Una vez que llegue a ti la idea brillante de lo que debes aprender gracias a tu reflexión, escríbela en un lugar que siempre esté visible para ti.

4.- Ilustración.  Materializa esa idea brillante, ilústralos, ponle los detalles que quieras y sean necesarios, pero sobretodo, toma acción.

Hagamos de la reflexión un hábito diario y que no sea un evento anual.

Felices fiestas!

P.D. Abracen mucho a sus seres queridos ya que la vida es corta y llena de sorpresas, es la mejor reflexión a la que he llegado últimamente.

Con mucho cariño, José Miguel.

Artículos recientes