No se habla de Bruno

Por: Orlando Lara.

En la familia, todos somos parecidos pero nadie es igual, a veces somos  muy similares pero un fenómeno del que nadie habla es de cuando eres joven o comienzas a formar tu identidad y luego resulta que no eres nada igual, de hecho eres diferente, puede ser que tengas una relación estupenda con tu familia, con tus amigos y la gente que te rodea y siempre habrá temas que no se hablen, a veces eres tú.

Pero en esta guía, si hablaremos de Bruno, él es el elemento de la familia que sobresale del resto por sus múltiples particularidades, tanto que hablar de él es incómodo para algunas personas, porque sufre alguna situación emocional, porque es vulnerable, diferente o por qué tal vez piensa de forma distinta o ama de forma diferente… Si tú eres el Bruno de la familia ésto está hecho para ti.

1) Autocuidado

Es necesario poner de primer punto es que cuidarse una mismo de las situaciones y comentarios sobre nosotros, siempre es una excelente idea poner límites a la familia, es la cosa más difícil del mundo porque generalmente nos enseñan a aceptar comentarios sobre nosotros y «tolerar» de alguna u otra forma palabras que nos hieren, poner límites y decir exactamente lo que no queremos que hagan es el primer paso para estar seguros de quiénes somos.

2) Alianzas

Un buen truco para hablar temas delicados en la cena familiar es tener un aliado que respalde lo que decimos y brinde el suficiente apoyo emocional para lograr que dos siempre sean mejor que uno.

Tal vez a esa persona debes de decirle antes tus intenciones y hacerle tu cómplice para que sepa cómo y por qué ayudarte, crea alianzas para luchar por ti y tus ideales y ve ganando terreno poco a poco.

O de lo contrario, hay cosas que nos cuestan mucho trabajo decir por lo que ir poco a poco también funciona, decirle a una persona y luego a otra e ir construyendo tu realidad con esas piezas.

3) Ganchos

No te claves, definitivamente no te claves, es muy frecuente que cómo humanos tenemos una aversión frecuente a la pérdida y no queremos perder la razón.

En muchos casos los prejuicios son lo que son una idea equivocada que tienes sobre un tema y regularmente nos enganchamos tratando de hacerle saber a las personas que no tiene la razón e invertimos nuestro tiempo y desgastando nuestras emociones cuando la realidad es que esas personas viven en un mundo que no existe y perdemos mucha paz tratando de ganar esa guerra.

4) Choque

Defender la identidad siempre será un reto cuando eres joven, precisamente porque estás en el mejor momento para construir tu mundo, prepárate para el choque de hablar de bruno y frente a esas situaciones ten muy en cuenta que debes hacer que tus acciones hablen bien de ti y tratarte tan bonito que el amor propio sea el eje de tu vida, que tal vez el choque te haga sentir miedo pero en el miedo nunca crecerá nada.

Tal vez ser bruno te cueste mucho trabajo a tal punto de hacerte llorar y desbordarte, llorar, las lágrimas y la autenticidad no tienen ningún efecto sobre flores artificiales, ser genuino, se tú mismo frente a otros es un proceso de elección, elegir a uno mismo frente a todos, hoy vamos hablar de Bruno, vamos hablar de lo incómodo y de lo cansado que es ser o actuar como no eres, el amor a uno mismo es capaz de hacerte la persona más valiente.

No hay nadie que no sea tan fuerte cuando aspira al amor propio.

“La identidad era en parte herencia, en parte educación, pero principalmente las decisiones que tomas en la vida”.

Patricia Briggs.

Artículos recientes

Terapia a Vidas Pasadas

Plática entre amigos con Patricia Peirone. En el mundo del desarrollo y crecimiento humano, hay infinidad de opciones y alternativas para encontrar ese bienestar personal que nos

Seguir leyendo »