Niños felices, adultos plenos

Plática entre amigos con la psicóloga Gladys Barrera.

Cuando nace un niño nace la esperanza de un mejor mundo pero la esperanza se desvanece cuando crecen sin responsabilidad ni limites… Y es que la buena educación –esa cuyos cimientos son los valores humanos- nunca pasará de moda, y eso lo dejó bien claro Pitágoras, el padre de la filosofía, en su célebre frase: Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.

En nuestra edición de Abril no podemos dejar pasar un tema de tal trascendencia, como lo es el de niñez. Y por eso que para nuestra PLÁTICA ENTRE AMIGOS,  invitamos a la psicóloga Gladys Barrera quien compartirá sus interesantes conceptos sobre esta maravillosa etapa del ser humano.

¿Qué significa ser niño? (hasta que edad comprende la niñez)

-La niñez abarca desde el nacimiento hasta aproximadamente los 12 ó 13 años. Cuando me preguntan qué es ser niño siempre contesto de dos formas, desde mi perspectiva y la de los niños y aquí les dejo ambas respuestas.

Ser niño o niña, desde mi perspectiva es la etapa más importante pues en ella podemos aprender cómo funciona el mundo, quién soy yo y cuál es mi función; es explorar y jugar, es aprender sobre mis emociones y mis habilidades.

Es una etapa en la cual ningún niño debería vivir violencia, miedo ni malos tratos pero sobretodo es una etapa que marca el desarrollo del resto de nuestra vida y por lo tanto es muy importante cuidar de nuestros niños.

Por otra parte, entrevisté a 8 niños entre 5 y 9 años y a manera de resumen esto fue lo que me comentaron:

Ser niño es ser libre y aprender tantas cosas del mundo, es jugar y disfrutar a mi familia, ser niño es poder vivir y no pensar en “lo que vaya a decir el mundo”, es estar aprendiendo quién soy y qué puedo hacer hoy y antes no podía, es brincar y saltar mucho, es que te cuiden los adultos.

Como padres ¿Qué fortalezas debemos fomentar en la niñez de nuestros hijos?

-Desde mi punto de vista, de las más importantes son: La asertividad, la  inteligencia emocional, las habilidades sociales, los valores como el respeto y  humildad; pero a veces también nos olvidamos de fomentar la empatía,  creatividad, curiosidad, persistencia, resiliencia, entre muchas otras tantas.

Sin embargo, es importante recalcar que debemos evitar educarlos a imagen y semejanza de nosotros pues ellos tienen un propósito de vida distinto al nuestro, tienen procesos y tiempos diferentes.

Es importante que los adultos identifiquen cuáles son las fortalezas de sus hijos y puedan brindarles la herramientas para potenciarlas y respetarlas lo cual muchas veces no es tan fácil pues creemos que ellos son de “nuestra propiedad” pero cabe recalcar que nosotros somos “guías” y el amor que les damos debe ser incondicional.

¿Cuál sería la forma adecuada de actuar para ayudar a un niño a expresar y controlar sus emociones?

-Desde pequeños es importante trabajar en la motricidad porque por este medio van descubriendo el mundo y perciben qué tan seguro y amable es para ellos, brindándoles seguridad y mayor autonomía así como enseñándoles cómo las emociones se reflejan en la cara y en nuestro cuerpo, conforme van creciendo podemos apoyarlos validando sus emociones y respetando sus tiempos, fomentar la autonomía es otra gran forma de que ellos aprendan a manejar sus emociones y vayan adquiriendo mayor confianza. Cuando los niños sienten alguna emoción nosotros adultos podemos ponerle nombre a la emoción y a la experiencia como por ejemplo: veo que te sientes triste porque hoy no puedes salir a jugar al parque; esto los ayudará a reconocer lo que sienten hasta poder expresarlo y al mismo tiempo generará mayor empatía.

Podemos enseñarles mediante cuentas, canciones, mediante la creatividad y la autonomía, el juego y la exploración.

Recordemos evitar invalidar las emociones, dar opciones, no hacer comparaciones y también informarnos sobre cómo podemos llevar una crianza más consciente y respetuosa.

¿Ha cambiado la forma de educar a los niños con el tiempo y ahora con la pandemia? ¿De qué forma?

-Tengo que decir que ahora hay mucha más información que antes lo que lleva a muchos adultos a romper patrones de crianza y de vida que fomentan los malos tratos, creo que poco a poco la sociedad en general está más interesada en hacer cambios que sean más respetuosos, empáticos y sobretodo conscientes.

Ahora comprendemos que todos educamos como sociedad, que somos ejemplo, que nuestras acciones y palabras tienen una repercusión importante en las emociones, conductas y pensamientos de nuestros niños, ahora vemos a los niños como personas pues antes no eran vistos y por lo contrario eran totalmente invalidados; ahora es más notorio el respetar a la infancia informándonos sobre cómo funciona el cerebro de un niño para comprender cómo se siente y por qué actúa de esta manera dejando a un lado el solo “juzgar” y “agredirlos”.

¿Cómo poner límites durante la niñez para forjar adolescentes y adultos plenos?

-Creo que lo más importante pero al mismo tiempo lo más complejo para  el adulto es evitar caer en los extremos y tratar de encontrar el equilibrio pues constantemente vemos al niño cómo “manipulador” o “malo” cuando esa no es la naturaleza del ser humano.

Tenemos que evitar caer en el autoritarismo o en la permisividad porque ambas son extremos que nos llevan a no respetar al Niño, lo más importante es ser firme y flexibles, es tratar de evitar ser “reactivos” y pensar más antes de actuar evitando los gritos, premios y castigos, porque se trata de “educar” y esto significa “enseñar una habilidad”.

Poner límites definitivamente no es nada sencillo, sin embargo, es preciso marcarlos tanto en los niños como en nosotros mismos porque esto brindará más seguridad y favorecerá el vínculo.

También es importante aclarar que los niños no son robots y que debemos enfocarnos en que adquieran habilidades, no en que nos “obedezcan”; se trata de que aprendan y comprendan; debemos entender que dependiendo de la etapa del desarrollo hay cosas que serán más complicadas de hacer y de aprender, que el niño aprende por repetición y teniendo conexión con el adulto pero sobretodo debemos aprender a manejar primero nuestras emociones como adultos para ayudar a los niños.

¿Qué tips nos darías para fomentar una niñez plena?

  • -La más importante es que jueguen, que dejen que el niño explore en la naturaleza, que brinque, vaya al parque, escale árboles, nade, arme casas con bloques, se disfrace o cree marionetas, que evite tanto tiempo con las pantallas. Juguemos con ellos.
  • -Que estemos nosotros como adultos en constante aprendizaje pues cada día hay mucha más información que nos puede ayudar a llevar una mejor crianza y comprendiendo que todos educamos como sociedad.
  • -Recordar que ellos son “personas”, que merecen respeto, que tienen voz propia, que ell@s son nuestro futuro y que lo que debemos hacer es enseñar “habilidades” no que “obedezcan” como soldaditos.
  • -Llevar una crianza más flexible y amable, fijándonos en respetar al niño y siendo más consciente de nuestros actos.
  • -Evitar malos tratos pues estos tienen repercusiones a nivel cerebral dando como resultado afectaciones en su desarrollo.
  • -Recordar que estamos para guiarlos y acompañarlos.
  • -Evitemos etiquetas y mejor describir lo que vemos así como también alentar en vez de elogiar.

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