La frecuencia de la gratitud

Por: LEP Valentina Gómez León.

En los últimos meses tal vez hemos escuchado bastante información que menciona la importancia, o más bien, la necesidad de la gratitud en nuestras vidas.

De igual manera habremos observado en las redes y medios de comunicación a muchas personas cuya intención gira en torno a esta “bella frecuencia” para promover la “tan deseada” felicidad.

Sin embargo…

¿Qué significa realmente estar agradecido? Esta actitud, ¿realmente me ayudará?

Ante estas interrogantes, es lógico que existan escépticos cuya respuesta inmediata es No. Pero si analizamos realmente la relación entre gratitud y felicidad, podemos darnos cuenta que hay una conexión muy fuerte.

Entre los diversos autores que he leído, una frase ha llamado mi atención:

“Comienza cada día con un pensamiento positivo y un corazón agradecido”

Roy Bennett.

No puedo negar que al principio me parecía algo fuera de la realidad, ¿cómo voy a pensar así con tantos problemas que hay en mi vida y en el mundo?

Sin embargo, hoy puedo afirmar que la gratitud realmente ha cambiado mi forma de ver la vida. Esto lo sé porque aunque nos cueste trabajo aceptarlo, la felicidad que tanto se espera, se encuentra más allá de las condiciones externas en nuestra existencia. La felicidad está ligada a una apreciación personal y  varía significativamente en cada individuo; razón por la cual siempre ha sido objeto de disertación y diferencia de opiniones. Lo que a mí me hace feliz, no necesariamente le hará feliz a todo el mundo, por eso la felicidad es algo interno, se encuentra dentro de cada uno de nosotros y cada persona, según su ideología construye su propia felicidad y AGRADECE lo que considera pertinente o necesario.

Retomando el punto por el cual la gratitud ha cambiado mi vida y enfocándome en la manera que la ha cambiado, puedo mencionar que la gratitud tiene poder sobre tres aspectos básicos:

  • Te ayuda a analizar por qué es tan difícil ser agradecido, este análisis y choque personal remueve nuestro interior de una manera asombrosa. Al principio hasta nos puede parecer algo fuera de contexto, cuando en realidad es tan simple y poderoso.
  • Los primeros días cuando se practica el agradecimiento, se siente como cuando repites algo para memorizar (me recordaba mi escolarización primaria); pero conforme vas practicando y observando los beneficios que esta acción brinda a tu vida, realmente te enamoras de la sensación.
  • El tercer aspecto desde mi perspectiva, es que al estar en la frecuencia de la gratitud, tu percepción de la las cosas cambia, aumenta la fe, se fortalece la espiritualidad y comienza a sincronizarse la coherencia entre lo que piensas, lo que dices y lo que haces. No creamos que nos volvemos perfectos. Simplemente el crecimiento de nuestro interior comienza a darse de una manera casi automática.

¿Cuándo es el momento preciso para agradecer? En realidad hoy creo con sinceridad que el momento es siempre. Agradece por todo lo bueno y por todo lo malo.

Facundo Cabral dice: “Si los malos supieran qué buen negocio es ser bueno, serían buenos aunque sea por negocio”.

En mi criterio, adaptaría esta frase enfocándola a la gratitud:

“Si todos entendiéramos el gran negocio que significa ser agradecido, seriamos agradecidos aunque sea por negocio”.

Ahora bien, analicemos esto, ¿Cuál es el primer pensamiento que pasó por tu cabeza esta mañana?

Existen diversos estudios que indican que un solo pensamiento positivo por la mañana puede cambiar todo tu día. Nuestro diálogo interior fortalece o envenena nuestras emociones. En resumen, somos lo que pensamos. Obviamente algunos días tenemos tropiezos, ya que la vida tiene matices diferentes y no todo es color de rosa. Es importante aprender que el pensamiento positivo no implica una negación constante ante lo que ocurre, dejaríamos de ser humanos si pensáramos que existe una vida perfecta. Realmente el pensamiento positivo involucra, elegir qué puedo hacer y cómo será la mejor manera de actuar ante lo que sucede. Cuando las decisiones que tomamos, giran en la frecuencia de la gratitud, percibimos los problemas como una oportunidad de crecer y mejorar.

Para finalizar, mencionaré algunas estrategias para agradecer y desarrollar esta práctica.

1.- Analiza lo que has logrado hasta hoy y que realmente te inspira para dar las gracias.

2.-Ennumera las condiciones generales que consideras necesarias para la felicidad y observa cuales de estas ya forman parte de tu vida y son un motivo para agradecer.

3.- Observa y analiza a las personas que conviven contigo y realmente merecen ser parte de tus motivos para dar las gracias.

4.- Inicia una rutina diaria de agradecimiento. Puedes iniciar simplemente diciéndolo o escribiendo tres cosas por las cuales consideras verdaderamente valido dar las gracias.

5.- En tu rutina diaria incluye poco a poco(a tu propio ritmo), el agradecer por las cosas simples que damos por sentado. Ejemplos: oler, ver, caminar, despertar, etc.

6.- analiza con exactitud qué es lo que NO deseas en tu vida, escríbelo en un cuaderno y diseña tus propios agradecimientos. Ejemplo: si ya no deseo vivir con rencores, puedo escribir, “Gracias porque mi vida y mi corazón están llenos de felicidad y amor.” Este ejercicio fortalecerá lo que deseas para ti y para todos los que te rodean. Forma parte de lo que se menciona en la programación neurolingüística y la neurociencia.

La decisión de ponerlo en práctica depende de ti. Sin embargo es algo que requiere disciplina y constancia, como todo lo que hacemos para obtener resultados positivos. Una vez que te adentras en esta frecuencia de gratitud, notarás sus resultados.

Decídete ya, verdaderamente te ayudará.

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