Herramientas para expresar la gratitud

Por: Yamily Argüelles.

En esta lectura me entusiasma compartirte algunas herramientas que te serán de utilidad para valorar los aspectos positivos de tu entorno y expresar gratitud por aquello que tienes. La gratitud es una práctica que puedes realizar todos los días de una forma sencilla y divertida desde el lugar en que te encuentres, y con las propuestas planteadas podrás experimentar nuevas formas de agradecer. Descubrirás que eres merecedor de las gracias que recibes por tus acciones, virtudes y talentos y que el aceptar el agradecimiento de los demás con alegría expandirá aún más tu gratitud. ¿Por qué te sientes agradecido el día de hoy?  Haz tus notas mentales y prepárate para manifestar tu gratitud con estas ideas.

Estarás de acuerdo que las rutinas y actividades diarias te absorben totalmente hasta perder la noción de las horas, días, meses y años. El tiempo pasa y te olvidas de experimentar activamente lo que sucede en tu vida. Existe poco margen para detenerte y reconocer las cosas que acontecen en tu entorno. Quizá des muchas cosas por sentado, como por ejemplo tener un trabajo, una familia completa, salud, poder hacer ejercicio, etc…todo es algo natural. Sin embargo, hay mucho que agradecer por lo que hoy tienes y basta con encender la televisión para ver las noticias o leer el periódico para reconocer que, entre otras cosas, tener un trabajo y salud es un regalo divino.

Para expresar de forma consciente la gratitud es relevante considerar que ésta tiene dos vías: Dar las gracias y recibir las gracias. La primera, (dar las gracias) es un sentimiento que implica el aprecio y valoración de lo que ocurre a tu alrededor. Es una práctica que implica identificar, admirar y reconocer un gran don o virtud en alguien. Agradecer es un acto de amabilidad y bondad. Piensa por ejemplo en aquellos momentos complicados o situaciones difíciles en los que alguien te ha ayudado. Esa vez en que tu coche se quedó sin batería y un desconocido se detuvo a auxiliarte. Un profundo sentimiento de gratitud surgió en ti al observar y admirar la virtud de esa persona que te apoyó gentilmente. La segunda vía, el recibir las gracias, es sentirte merecedor de la gratitud. Es aceptar con alegría y buena intención la admiración de tus propios dones, talentos y virtudes. ¿Has notado cómo reaccionas cuando alguien te ofrece un cumplido por tu apariencia o te agradece tus acciones? Muchas veces no sabes qué decir, cómo reaccionar, te sientes incómodo y en el peor de los casos desestimas el cumplido o el agradecimiento.

Expresar la gratitud traerá muchos beneficios a tu vida y es una práctica que, al igual que el mindfulness y la meditación, te alejará del estrés y te llevará a estados de calma y paz. Manifestar la gratitud de forma constante crea un ambiente más positivo y reorienta tu visión de todo lo que tienes, ampliando tu sensación de tener suficiente. Otro beneficio es que puedes hacer un inventario de los recursos de tu vida apreciando lo nuevo y valorando lo que ya tienes.  Al hacer un balance de lo que posees en comparación con lo que te hace falta, caerás en la cuenta de que eres pleno y la gratitud te llenará de energía creativa para trabajar por aquello que quieras lograr. De igual forma, al expresar y recibir gratitud valoras la opinión del otro y respetas aquello que está haciendo por ti. Finalmente, la gratitud te ancla al momento presente para reconocer y apreciar los regalos que el universo tiene especialmente para ti.

Decir gracias no es el único camino para expresar gratitud… considera las siguientes ideas para agradecer de forma renovada.

5 herramientas para expresar gratitud.

  1. Aprende a decir gracias siempre y cada día. Expresar a viva voz la gratitud te llena de amor, de compasión y reconocimiento. Al enunciar la frase “Hoy doy las gracias por…” valoras lo que das y recibes, esa acción aumenta tu bienestar mental y emocional. Por increíble que parezca, la gratitud es útil cuando algo nos gusta, y también cuando algo NO nos gusta. Cuando agradeces lo que te gusta desarrollas APRECIACIÓN. Por ejemplo: “Agradezco mi jardín que me gusta mucho”. Al agradecer lo que no te gusta desarrollas la ACEPTACIÓN. Por ejemplo: “Agradezco que no dormí suficiente y eso no me gusta”.
  • Escribe una carta de gratitud a ti mismo. Eres la persona más importante en tu vida, aunque a veces lo olvidas. Dirigirte una carta de gratitud a ti mismo te ayuda a reconocer todas tus virtudes, gracias, y aciertos al igual que tu valentía y resiliencia después de una crisis. Esta carta reconoce tu fuerza, determinación y te anima a inyectarte ánimo y entusiasmo por la vida. Puedes iniciar tu carta así: 

“___________, quiero agradecerte por todo lo que eres, por las veces que has acertado, por las cosas en que te has equivocado, por lo que estás aprendiendo, etc.”

  • Escribe un diario. Registra tres cosas por las que te sientes agradecido cada día en tu diario. Notarás cómo tu mente se va abriendo y te vas sintiendo cada día mucho mejor. Un diario de gratitud te conecta con la emoción, hace que tu mente recree esa sensación y conecte con todo aquello positivo. Al momento de escribir, ayúdate de un símbolo como por ejemplo tomar una piedra mientras escribes. También puedes generar un sencillo ritual como mirar tu jardín, escuchar música o encender una vela aromática.
  • Inicia un jarro de gratitud en tu mesa. Esto te ayudará a fijarte en los aspectos positivos de tu vida en vez de enfocarte en lo que te falta.  Este ejercicio es precisamente una forma literal de ver el vaso medio lleno en vez de verlo medio vacío. Puedes abrir el jarro de forma periódica o a final del año para volver a conectar con las bondades recibidas. También puedes abrirlo cuando tengas un mal día y leer algunas notas para animar tu espíritu y ayudarte a recordar las abundantes bendiciones con las que ya cuentas. Es una actividad que puedes hacer en familia, para fomentar un ambiente de gratitud con quienes te rodean.
  • Paseo de gratitud. Te invito a dar un paseo y prestar especial atención a cosas positivas por las que te sientes agradecido: la increíble maquinaria de tu cuerpo moviéndose, el canto de un pájaro, las nubes en el cielo, el calor del sol, el cosquilleo de la lluvia, el paisaje, unos niños jugando, la sonrisa de un desconocido, etc. Un paseo de gratitud es observar con atención todos estos pequeños detalles que suelen pasar desapercibidos, agradecerlos y disfrutarlos con atención plena.

Cultivar la gratitud es reconocer y valorar todo aquello que eres, tienes y has conseguido por encima de lo que careces. La gratitud se practica, se expresa y se vive. Cuando estás agradecido te llenas de bienestar, y desarrollas la conciencia de que tienes y eres suficiente en el momento presente. La gratitud te aleja del miedo a la pérdida o de un escenario incierto que genera incertidumbre, te ancla al presente a disfrutar de cada momento.

Te invito a practicar la gratitud dando las gracias por lo recibido y también recibiendo la gratitud sincera de otros por tus acciones. Da las gracias y recibe las gracias… ¡siempre!

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