El pensamiento enfocado dirige la energía hacia una meta deseada

Por: José Miguel Novelo.

Se decía del novelista Charles Dickens que “él hacía cada cosa como si no hiciera nada más”. Fue esa determinación y ese enfoque en el pensamiento lo que lo convirtió en uno de los más grandes de todos los tiempos.

Recientemente tuve la oportunidad de experimentar en carne propia el poder del pensamiento enfocado, ya que semanas atrás padecí la enfermedad de moda, el infame COVID19 (SARS-CoV-2 según el término médico correcto).

Prometo que este artículo no se centrará en la enfermedad, sino en qué podemos hacer ante la adversidad, usted amable lector cambie COVID19 por la situación o problema que esté enfrentando en este momento. Demasiado ya tenemos para que todo el día y en todas partes escuchemos y leamos acerca del virus, como para dedicarle más líneas aquí.

Entonces, ¿de qué manera el pensamiento enfocado nos puede ayudar a lidiar con situaciones adversas? Y ¿cómo puedo accesar o enfocar mis pensamientos?

Primero, analicemos y entendamos la importancia del pensamiento enfocado y lo que éste puede hacer por nosotros.

  1. El pensamiento enfocado dirige la energía hacia una meta deseada.
  2. El pensamiento enfocado permite que las ideas tengan el suficiente tiempo para que se desarrollen.
  3. El pensamiento enfocado aporta claridad al objetivo que tenemos en mente. Y finalmente,
  4. El pensamiento enfocado nos llevará al siguiente nivel.

Ahora bien, ya sea el COVID19 o lo que sea que esté ocupando nuestros pensamientos, podemos superarlo si los enfocamos (nuestros pensamientos).

Primero: Enfocar nuestros pensamientos de tal manera que nuestra energía esté dirigida hacia el cumplimiento de la meta deseada, deja fuera cualquier otro (u otros) pensamiento de sabotaje que puedan comprometer nuestro objetivo. Dicho de otra manera, a través del análisis del problema y de la visualización de la solución, nuestra energía (pensamientos) se enfocan en encontrar soluciones. Muchas veces nos hemos preguntado ¿cómo puedo dejar de sabotear mi mente con pensamientos de fracaso? Y la respuesta es, “cachándonos” o “pillándonos” en el momento que tenemos esos pensamientos y cambiándolos por uno que busca la solución o, que ya teniéndola, se enfoca en el resultado positivo.

Casi olvido mencionarlo, esta es una tarea de todos los días. No esperemos que el pensamiento enfocado funcione por arte de magia o de la noche a la mañana.

Segundo: Permítale a su pensamiento enfocado el tiempo suficiente para desarrollarse y cuajar. ¿A qué me refiero con esto? Precisamente al párrafo anterior, no es magia, es práctica. Evitemos caer en la desesperación del resultado inmediato. Es por eso que debemos darle el tiempo suficiente para que se desarrolle. Cualquiera que sea la situación que atraviese querido lector, lo entiendo, nadie quiere estar enfermo y nadie quiere tener problemas, pero si no le damos tiempo al pensamiento enfocado, solo será motivo de frustración y desesperación.

Tercero: El pensamiento enfocado le aportará claridad al objetivo que tenemos en mente. Este punto en realidad es complemento directo del primero, ya que, si no tenemos claro el objetivo o meta, no podremos dirigir nuestra energía hacia la solución de nuestros problemas. En la medida en la que enfoquemos más nuestros pensamientos y veamos más claro el objetivo, este pensamiento aportará mayor energía al logro de nuestros resultados, hasta convertirse en un circulo infinito de respuestas y energía. Un objetivo claro aporta más energía a nuestro pensamiento enfocado, luego entonces, tendremos un pensamiento energético positivo.

Y finalmente, es el pensamiento enfocado lo que nos llevará al siguiente nivel. Este es el más sencillo y a la vez complicado de todos. Imagínense teniendo varios “pensamientos enfocados”… Así es, no es posible tenerlos todos a la vez. Es decir, no es que no podamos trabajar en varios asuntos en el día (o semana), es solo que no podemos trabajar en varias soluciones o problemas a la vez. Es por eso que el pensamiento enfocado nos llevará al siguiente nivel, siempre y cuando en verdad nos enfoquemos, uno a uno, en los objetivos o metas que nos hemos trazado. Como bien decía Harry A. Overstreet “La mente inmadura salta de una cosa a otra; la menta madura busca el seguimiento”, es decir, enfóquese en un problema a la vez, pero enfoque su pensamiento de tal manera que su energía, su tiempo y claridad, le permitan lograr su objetivo y le lleven al siguiente nivel.

Antes de despedirme quiero agradecer a todas y cada una de las personas que estuvieron al pendiente de mí, les aprecio y les llevo en el corazón.

¡Nos leemos pronto!

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