Editorial Junio

En un abrir y cerrar de ojos ya estamos en Junio, en el último mes de la primera mitad de este incierto pero alentador 2021, poco a poco vamos viendo la luz al final del túnel y justo en este número nos toca hablar de esa figura que imaginamos dura, fuerte y que es capaz de resolverlo todo –excepto la pandemia-, pocas veces nos ponemos a pensar que detrás de esa dureza está un ser humano que también quiere ser querido y escuchado. Esa persona es la que llamamos PAPÁ.

Ser padre es una gran responsabilidad, es importante y trascendente en la sociedad; ser buen padre no necesariamente trae buenos hijos, pero es innegable que por lo menos hay que intentarlo. Ser buen padre es una elección, es un esfuerzo que todos los días te dará la oportunidad de corregir, aconsejar, entender, apoyar, jugar y guiar por el buen camino, ese que solo se logra inculcando buenos valores.

La paternidad es una bendición que debe ser disfrutada, es la gran oportunidad para decirles a tus hijos que los amas, participar en sus actividades, en sus vidas. Incluso para enmendar los errores si los has cometido.

Junio es el mes en que se festeja a papá, no obstante, para ser buenos padres hay que esforzarse todo el año, pues la formación de buenos seres humanos no se improvisa y tampoco es trabajo de un solo día, ser ejemplo de amor y de fuerza para sus hijos es un trabajo permanente.

Como siempre, para finalizar, me gusta cerrar con alguna frase y ésta me parece muy apropiada para esta ocasión:

Cuando era niño recuerdo que te veía gigante, hoy que soy adulto… Te veo aún MÁS GRANDE.

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