Diviértete como niño

Desarrollo Humano, por: Yamily Argüelles.

¿Cómo serían tus días, si siendo un adulto, decides practicar hábitos para divertirte como niño?

Si consideras que la diversión es únicamente para fines de semana o días de descanso, descubrirás aquí hábitos apoyados en la inteligencia emocional que te permitirán reconocer tu niño interior y recuperar la capacidad de maravillarte todos los días y apreciar las cosas más sencillas y usuales de la vida.

Existen tres grandes etapas en la vida de una persona: La niñez, adultez y madurez. Cada una de estas etapas se va adicionando y acompaña a la otra para integrarse de forma completa. Las actividades cotidianas, las responsabilidades en casa y el trabajo te mantienen ocupado en resolver problemas y muchas veces dejas atrás ese niño que se convirtió en adulto. Olvidas que el tiempo de diversión y juegos es tan importante como lo es hacer y cumplir con tus tareas y responsabilidades. Ser adultos puede ser cansado, pero si mantienes a tu niño interior feliz, ese adulto va más ligero y se divierte en el camino.

Divertirte como niño no es pretender regresar al pasado solo para recordar a tu yo de 5 ó 6 años; es incorporar a ese niño a tu vida cotidiana para ir ligeros, haciendo pausas para recargar pilas, sobre todo para reír y divertirse. Es recordar que no necesitas cosas materiales cuando eres creativo, es vivir el momento presente, experimentar cosas nuevas y olvidarte del qué dirán. También es maximizar la diversión con tus amigos y dejarte sorprender por cosas usuales y maravillosas de la vida, como el cielo, las estrellas, los árboles, las flores o las mascotas.

A continuación, te comparto 7 hábitos que pretenden “aligerar” al adulto y “liberar” al niño que llevas dentro. Notarás que cuando empiezas a practicar algunos, tus dias se vuelven ligeros, divertidos, creativos, espontáneos y muy dulces.

Hábitos de inteligencia emocional para divertirte como niño

  • Juega y ríe. Inicia tu día riendo; está comprobando científicamente que a través de la risa se liberan neurotransmisores que te hacen sentir feliz. La risa es contagiosa y te deja en un estado de ánimo relajado para llevar el día con mayor tranquilidad. Destina un espacio para el juego, eso incluye las cosas que disfrutas, tus pasatiempos, hobbies y también a tus mascotas.
  • Sé creativo. Dibuja, colorea, baila o contempla las nubes. Realiza una actividad que no esté relacionada con el trabajo o la casa que te lleve a ese estado de creatividad que te invita a construir en tu imaginación. Pablo Picasso creía que todo niño es un artista y que el problema era cómo seguir siendo artista una vez que crezca.  Tu artista interno disfruta cuando te das el tiempo para salir de tu rutina y te atreves a navegar en mundos creados por tu imaginación.
  • Explora sin juicios. Atrévete a hacer cosas diferentes olvidándote de la pena o el qué dirán. Si te preguntas cómo otras personas realizan alguna actividad como aprender un idioma, hacer yoga, cocinar, tejer, colorear o pintar, es momento de salir de tu zona de confort y ponerte en acción. Explora cosas nuevas y déjate maravillar por los logros y nuevos aprendizajes que alcanzarás.
  • Forma parte de un club o de amigos. Ser parte de un club aumenta la diversión y multiplica las carcajadas. Cuando formas parte de un grupo o club, puedes escuchar muchas ideas, divertirte de lo que es gracioso para otros y pasar momentos muy agradables con los amigos. El sentirte parte de un club te da un gran sentido de pertenecida que aumenta tu bienestar.
  • Sé un superhéroe. Un superhéroe es alguien a quien admiras y en quién deseas convertirte. Aprecia tus talentos e imagina que eres ese superhéroe que tiene una gran misión y llévala a cabo.
  • Sé espontáneo para expresar tus emociones. Los niños tienen la capacidad de expresar lo que piensan y lo que necesitan sin temor al qué dirán los demás. No requieres de grandes y elaborados discursos para comunicar tus emociones, di lo que piensas con respeto. Tu niño interno te lo agradecerá.
  • Consiéntete con un rico postre. Siempre hay tiempo para un premio o recompensa al final de un arduo día de trabajo, al cumplir las responsabilidades o incluso cuando las cosas no salen como esperabas. Reconoce tu esfuerzo, no tus resultados y celebra tu valor con un rico postre. Los niños saben muy bien como recompensarse después de una buena nota escolar…sigue su ejemplo.

Son los niños los que nos recuerdan en cada momento lo divertido que es sorprenderse de las cosas más sencillas y usuales. No se requiere un lugar, una cosa o un tiempo para ser felices, solo se requiere una mirada inocente y un enorme deseo de experimentar el momento presente con los otros. Te invito a festejar el día del niño contigo y todos los niños que forman parte de tu familia. ¡Feliz día!

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