Construye una fortuna personal

Por: Yamily Arguelles.

Para construir tu fortuna personal primero debemos revisar y reflexionar algunos conceptos de tu diccionario que quizá estén asociados con ideas limitantes. Por ejemplo, ¿qué dice tu diccionario sobre el éxito? ¿Cómo lo defines? ¿Qué hay sobre la fortuna? Si al responderte de manera personal encuentras que tus ideas están asociadas con el dinero que posees o las riquezas materiales, entonces este artículo expandirá tus ideas para darte cuenta que tu fortuna personal va más allá de eso. Estoy segura que actualizarás tus definiciones de éxito y fortuna.

Probablemente ya hayas notado que todas las personas tienen distintos conceptos de lo que significa el éxito o poseer una fortuna. Algunos opinan que el éxito está relacionado con los bienes materiales, otros que son aquellos valores esenciales para el ser humano como la vida, la salud, etc. Las creencias limitantes que escuchaste en la infancia te llevan a creer que es necesario elegir entre tener fortuna material o fortuna en salud, cuando en realidad puedes disfrutar de ambas. De igual forma, las redes sociales pueden nublar tus ideas sobre el éxito y pensar que lo que se publica o exhibe son referentes de fortuna o éxito. Evita caer en la trampa de compararte con otros y dejarte influenciar por parámetros ajenos. Tú eres abundante por naturaleza, tienes dones y talentos que te distinguen como persona, por lo tanto, la fortuna es algo inherente a tu ser.

Cuando usas tus talentos al servicio de los demás, das lo mejor de ti y al compartir, generas abundancia que te lleva a construir una fortuna personal. La abundancia que atraes a tu vida no es solo económica, sino es abundancia en talentos, en tiempo, en ideas, en creatividad, en amigos, en aprendizaje etc. Si bien las finanzas y la óptima administración del dinero forman parte de tu fortuna, de ninguna manera determinan ni tu éxito ni tu riqueza.

¿Cómo definir el éxito entonces? David R. Hawkins en su libro El éxito es para ti”, se refiere al éxito como la capacidad de demostrar, ejecutar, manifestar, producir, materializar y hacer que algo ocurra en el mundo. Si te fijas en esta perspectiva del éxito, no existen términos monetarios, más bien se habla de capacidades, algo que tú, yo y todos poseemos. La idea que te propongo es que al pensar en el éxito, lo asocies con todos los recursos (materiales y no materiales) que ya posees y la gran satisfacción interna que esto puede generarte. Cuando la percepción de tu inventario de riquezas cambia, minimizas la queja y el victimismo y aumentas tus niveles de gratitud y bienestar. Toma una hoja de papel y escribe todos tus bienes y riquezas… te sorprenderá notar que tu riqueza y fortuna personal es incalculable. La mía por ejemplo incluye una casa, un auto, un trabajo, una familia, muchos amigos, salud, un jardín hermoso… ¡y muchas cosas más!

Recuerda que el principio dije que eres abundante por naturaleza, así que con tus talentos puedes maximizar y acrecentar los recursos con los que ya cuentas para alcanzar esas metas financieras y personales que tanto deseas. Es momento de eliminar las palabras “escaso” y las ideas de “no puedo generar mayores ingresos” de tus creencias y de tu diccionario interno. Te comparto algunas ideas para seguir construyendo tu fortuna personal y administrar tus recursos.

5 ideas para Construir una Fortuna Personal

  1. Define qué es el éxito financiero para ti. Todos tienen ideas y creencias distintas de lo que es valioso en la vida. El dinero sí es importante, tanto como lo es la familia, la salud o el tiempo. No tienes que elegir entre el dinero o la familia porque puedes tenerlos ambos. Cada uno atraerá a su vida aquello a lo que le presta atención. Si dedicas el tiempo adecuado a cada elemento, crecerán de maneja conjunta. No cometas el error de ir a prisa; el tiempo y la dedicación son amigos de la fortuna.
  • Ahí donde estés, ama lo que haces. El trabajo que tengas, en el lugar donde colabores, en el proyecto que dirijas entrega lo mejor de ti. Valora lo que tienes, prepárate cada día y conéctate con los objetivos compartidos. Al final, todo lo que haces con entrega, dedicación y amor hará que se manifiesten situaciones increíbles.
  • Cultiva tus talentos. Si eres bueno para algo, debes seguir trabajando para compartir tus conocimientos y talento. Puedes usar esas habilidades para generar nuevas ganancias. No solo busques trabajo, créalo, genera beneficios por ti y para ti mismo.
  • Cuida tu salud física y emocional. Cuidar de tu salud financiera es tan importante como cuidar tu salud física y emocional. De hecho, van más de la mano de lo que puedes ver a simple vista, pues son complementarias. Cuando tu salud física es óptima, tu cuerpo funciona bien y evitas el consumo de medicamentos que pueden impactar tu economía. En ese mismo sentido, cuando tu salud emocional está quebrantada, te sientes poco valioso, presionado e incapaz de alcanzar las metas que te propones. Al fortalecer tu salud física, mental y emocional, robusteces tu percepción personal, la calidad de tus pensamientos y confías en tus capacidades.
  • Practica las finanzas en la familia. El mejor ejemplo, es el ejemplo. Una excelente manera para que los hijos pequeños aprendan de finanzas es mediante la observación y la práctica. Al establecer metas financieras familiares, tus hijos aprenderán la importancia de las finanzas personales en la vida cotidiana, y tendrán una idea muy clara cuando deban administrar sus ahorros y en el futuro, sus primeros ingresos. Una idea para lograrlo puede ser estableciendo juntos un presupuesto mensual de alimentos que incluya el supermercado, cenas fuera de casa, dulces, golosinas, etc. Teniendo la referencia mensual, puedes dividir en 4 semanas y trabajar cada semana en familia el plan de alimentación.
  • Comparte, la abundancia de los demás es la tuya. Aporta tu experiencia, tus conocimientos y tu tiempo a los demás. Aliméntate también con lo que otros comparten contigo. Brinda a tu entorno o equipo soluciones que les permitan sentirse valiosos, capaces, reconocidos y todo aquello que incremente su valía personal. La reciprocidad es una ley universal; aquello que das, es aquello que recibes.

La clave de la riqueza personal es dar siempre lo mejor de ti mismo. El lugar y tiempo en el que hoy estás es perfecto para definir qué es el éxito financiero y construir una fortuna personal que te permita experimentar lo abundante que eres. Usa tus propias experiencias e ideas para definir el éxito y no te impresiones por lo que presentan los reflectores en las redes sociales.  Louis Hay te diría que la vida es una lotería que ya has ganado. Anímate a practicar algunas de las ideas apoyadas en la inteligencia emocional y financiera para reconocer lo dichoso y abundante que eres.

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