Amor de verano

Viviendo Joven, por: Orlando Lara.

Veníamos todo el camino cantando las canciones en el auto, coreábamos contentos mientras la brisa del mar se hacía presente y cuando llegamos al mar pasamos mucho rato sentados en la playa pero yo quería surfear; así que cuando llegó la ola perfecta yo me subí a ella sin pensarlo.

Y aunque los dos íbamos a la playa mirando hacia la misma dirección, cuando llegamos nos dimos cuenta que la playa significaba cosas diferentes para cada uno y así entendí, que éramos un amor de verano.

Prefiero ser consciente de eso que como cuando un amor de verano desapareció sin decir nada o como otros más que tienen la misión de coleccionar fotos de cuerpos en playa con cada vez menos ropa.

Definitivamente los amores de verano representan peligro, hay amores de verano con los que debes de tener cuidado.

Es increíble cómo te la pasas surfeando acompañado pero te das cuenta que algunas personas no soportan la idea que de cambies de poses, que cambies de olas o que disfrutes llegar a la arena, pero aunque sabes que está mal, no lo dejas completamente porque al final te la pasabas genial.

A todos nos ha pasado que confundimos pasarla bien una temporada con una promesa de una vida feliz, soy de los que creían que lo momentos felices y la alegría eran indicadores de que duraría por mucho tiempo pero el tiempo siempre cambia las cosas y si quiere mantenerte sin cambios, entonces no es ahí.

Después de conocer gente que no cree en el futuro o el cambio que no te dejaban crecer puede ser que lleguen esos amores de verano que siempre están a la temperatura del sol, el único vínculo que los mantiene unidos a ti es el calor de sus cuerpos y hay características que no puedes perderte, el más clásico es que presenta una fijación a la coleccionar fragmentos de tu piel.

Ten cuidado de brindar evidencia gráfica de tu piel, sucede que la lealtad es moneda de cambio y existen personas que cambian sin necesidad de monedas evidencia de fragmentos de tu piel.

Ser un amor de verano es horrible, una de las cosas más frecuentes de las que somos acusados cómo jóvenes, es de querer gente en nuestra vida como un refugio temporal solo para brindar compañía, este verano recuerda que estás más cerca del verano eterno o que el invierno ya viene.

Cuando las olas se rompen siguen siendo parte del mar, aunque ya no existan más. Sigue tu camino radiante surfista que las olas vienen por ti para llevarte a la profundidad del horizonte azul que sueñas.

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