Agradecer por el amor y la amistad

Por: L.E.P. Valentina Gómez León.

Demos gracias cada mañana por un día más de vida y una nueva oportunidad para amar a nuestra familia, amigos y todo lo que nos rodea. El amor es la fuerza que mueve al mundo y lo que hace que todo tenga vida. Agradecer por el amor y la amistad nos hace sentir algo ¡tan bello en el corazón!

Solo cierra los ojos y observa a tus seres amados. Míralos sonriendo, siente sus abrazos, la calidez del apretón de manos, el amor de tus mascotas. Siente como tu cuerpo se recarga de energía y llénate con esa bella sensación del amor.

Creo que somos tan bendecidos con los seres que nos acompañan, y que nos iluminan con su luz de amor, que para mí, vale la pena agradecer todos los días por ellos.

Últimamente he estado analizando algo que me viene a la mente; si fuimos creados a imagen y semejanza del ser que más nos ama, que nunca nos abandona y que vive dentro de nosotros ¿por qué dudamos de nosotros, de los que nos rodean y pensamos mal de las personas?

Hay algo muy cierto, que hago todo lo humanamente posible por llevar a cabo, y es lo que dice Wayne Dyer: “Si cambias la forma en que miras las cosas, las cosas que miras cambian”.

Cuando empezamos a ver a los que nos rodean con amor y compasión, los entendemos sin juzgar y desarrollamos la empatía; podemos observar que realmente todo cambia. Creo que todos los seres humanos tenemos cosas lindas para ofrecer.

Dejemos de juzgar y amemos más. Regalemos lo que nos gustaría que nos regalen. ¿De dónde viene esto? De donde está escrito el mejor manual para la vida. Y ahí dice, la regla de oro: “Trata a los demás como te gustaría ser tratado”

Y es que creo que lo menos que se precisa, es un regalo material. La gente pide ser escuchada, necesita ser aceptada, requiere ser apoyada, solicita ser menos criticada y juzgada. En fin, le encantaría realmente ser amada.

Todos necesitamos amor en las diversas etapas de nuestra existencia. Cuando somos niños, jóvenes y adultos. La energía del amor, nutre lo creado en nuestro universo; el agua, las plantas, los animales y todo lo que para ti, signifique TODO. No conozco a nadie ni nada en este mundo que pueda vivir sin amor. Amémonos siempre, edifiquemos con nuestras palabras y acciones a todos los que nos rodean.

¿Por qué juzgar y criticar?, ¿Por qué repetir una y otra vez lo mala persona que consideramos a alguien?

Este mes, lo han nombrado el mes del amor. Amemos de verdad con nuestras acciones, que el mes nos sirva para recordar que todos los días es importante agradecer el amor que llevamos en nuestro corazón y que nuestras acciones sean las que demuestren que ese amor está dentro de nosotros. Agradezcamos siempre el amor, aun cuando algo parezca “malo para ti”.

Al respecto Neale Donald Walsch dice: “Nada que ocurra jamás, es “malo” para ti, o no estaría ocurriendo. La vida es incapaz de generar un evento o condición que no te lleve al siguiente punto en tu evolución”.

Por lo tanto, nunca dejemos de agradecer porque vivimos rodeados de amor y por la perfección de todo lo que sucede en nuestra vida. Al hacerlo, nuestro corazón se llenará de júbilo y alegría.

Si hablamos de la amistad, ¿qué les puedo decir?

¡Amo a mis amigas!, ¡Me encantan mis amigas!

Son personas de las que siempre aprendo. Agradezco inmensamente que han estado conmigo a lo largo de mi vida. Hay unas que han permanecido conmigo por períodos muy extensos, y otras, por ciclos más cortos. Pero todas, sin excepción, han servido como instrumento, para mi aprendizaje como ser humano.

Ahora que estoy en la edad de oro, me agrada ver como todas estamos creciendo, pero le llamo creciendo, al crecimiento del alma. Yo no sé si me he vuelto más observadora, pero amo escuchar y ver, como muchas de mis amigas actúan ¡de tal manera!, que admiro todo lo que han cambiado. Nos hemos reinventado y aprendimos a evolucionar. Sin embargo, estoy segura que esta evolución es un proceso infinito.

Indudablemente, cuando pasen más años, podremos observar que soñamos y pensamos diferente a lo que en esta década estamos viviendo. Pues de eso se trata la vida; de ser mejor de lo que nunca has sido antes. Sin competir con otros. Mejorar, ser nuestra mejor versión, y si por alguna razón caemos, levantarnos y apoyarnos entre nosotras de nuevo. ¡Aquí es donde brilla la luz de las amigas! Las que nunca nos dejan caer, las que nos motivan, nos echan porras y nos levantan con todo su amor.

Puedo decir, sin temor a equivocarme, que si de algo estoy segura, es que ¡amo mi vida con las amigas que me ha tocado conocer! Son mis hermanas del alma, y todas tienen cierta voluntad y sabiduría que me hace sentirme muy orgullosa de ellas. Cada una brilla de una manera diferente, y existe algo que admiro de todas mis amigas… ¡nunca se dan por vencidas!

En nuestras reuniones, nos enriquecemos hablando de la vida, de nuestros sueños, de nuestras metas. Cantamos, a veces bailamos y en muchas ocasiones, con las amigas de la juventud, recordamos ¡tantas anécdotas que disfrutamos juntas! Que es inevitable reírnos mucho por lo ocurrido. ¡Esto es medicina pura!

Es bello tenerlas, y nunca dejaré de agradecer a La vida por darme a todas esas hermanas del corazón que iluminan y enriquecen mi alma. Tengo amigas que me inspiran, muchas de ellas tal vez no lo saben, pero todas, son mis maestras de vida.

Amemos a nuestros amigos siempre. Cada vez que tengamos oportunidad, vamos a agradecerle, decirle y hacerle sentir lo importantes que son para nosotros; pues gracias a ellos hemos disfrutado, aprendido, y se han enriquecido muchos momentos de nuestra existencia.

Gracias amigas bellas, todas son una gran bendición, y sé

perfectamente, que nos hemos topado para aprender unas de otras. No estoy segura si he sido la mejor amiga para ustedes, pero es indudable, que agradezco a todas, por existir y compartir con mi alma el paso por esta vida.

Quiero terminar con esta frase: “En ocasiones pasamos la vida esperando la felicidad y no nos damos cuenta que se encuentra muy cerca y dentro de nosotros”.

Deseo de verdad, que nuestra alma recuerde, que en realidad, “la vida real”, está llena de amor, gratitud y perdón. Estamos aquí para aprender. Recuerda que nada sucede por casualidad.

Agradezcamos siempre el amor y la amistad. Son regalos que se cuidan como el mayor tesoro.

Decir esto al despertar cada mañana, es una maravillosa semilla para nuestra mente: “Yo elijo agradecer mi vida llena de amor, de amigos, de salud y sobre todo de paz”.

Muchas gracias por permitirme estar.

Los abrazo con el corazón.

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